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Canción

Where Do Broken Hearts Go

Whitney Houston

Whitney19874:38

Dónde escucharla

Ficha técnica

Publicación
1 de junio de 1987
Duración
4:38

La historia

Balada de pop y soul incluida en Whitney (1987), el segundo álbum de la cantante y actriz estadounidense Whitney Houston, «Where Do Broken Hearts Go» la escribieron Frank Wildhorn y Chuck Jackson y la produjo Narada Michael Walden. Arista Records la editó como cuarto sencillo del disco el 15 de febrero de 1988. La intérprete se negó al principio a grabarla porque le parecía que no decía nada, y solo cedió cuando Clive Davis la convenció de que sería un éxito.

Del primer disco al segundo

El álbum de debut de Houston, publicado en febrero de 1985, arrancó despacio y remontó gracias a «You Give Good Love», que en mayo de aquel año encabezó la lista Hot Black Singles antes de cruzar de manera inesperada a las radios de pop y de adulto contemporáneo: dos meses después, ya en julio, alcanzaba los puestos tres y cuatro del Billboard Hot 100 y de la lista de adulto contemporáneo, respectivamente. Vinieron luego «Saving All My Love for You», «How Will I Know» y «Greatest Love of All», tres números uno seguidos del Hot 100 que ninguna solista femenina había encadenado antes y que marcaron además el récord de sencillos de pop en cabeza extraídos de un mismo disco por una mujer; el álbum llegaría a ser, en aquel momento, el más vendido de la historia firmado por una artista negra.

Davis pensaba ponerse con el segundo álbum a comienzos de 1986 y sacarlo en septiembre de ese mismo año, pero el debut seguía funcionando en las listas de pop, empujado por «Greatest Love of All», y retrasó la fecha a febrero de 1987; después la aplazó de nuevo a junio, tras el éxito radiofónico de la balada «All at Once», que la cantante había defendido en televisión y en certámenes como el Festival de San Remo, en febrero de 1987.

Cuarenta minutos al piano

En 1984, conduciendo su coche, el compositor Frank Wildhorn —que años más tarde concebiría el musical de Broadway Jekyll & Hyde— escuchó por primera vez a Houston en la radio, en su dúo con Teddy Pendergrass «Hold Me», y recuerda haberse dicho que esa era una voz para la que le gustaría escribir. Neoyorquino de nacimiento y de crianza, Wildhorn firmó por entonces con la editorial Chrysalis y llegó a tener unas ochenta canciones grabadas en cinco años. Entre las primeras estuvo «One More Night», para la cantante Donna Washington, producida por Charles «Chuck» Jackson, autor a mediados de los setenta de «This Will Be» e «I've Got Love on My Mind» para Natalie Cole; de aquella colaboración salió el acuerdo de trabajar juntos.

Poco después, Jackson telefoneó a Wildhorn para darle el título de la canción que iban a escribir. Contó más tarde a Joel Whitburn, a quien la fuente presenta como redactor de Billboard, que se sentó al piano y que en unos cuarenta minutos tenía hecho el noventa por ciento del esbozo; conviene advertir que ese pasaje aparece atribuido a un tal «Bronson», nombre que no corresponde a ninguno de los citados y que probablemente sea una deformación. La continuación sí figura a nombre de Wildhorn: llamó a Jackson para pedirle que fuera esa misma noche a su casa porque creía que tenían algo entre manos —la frase queda con las comillas sin cerrar en el original—. La terminaron aquella noche y grabaron una maqueta con solo piano, caja de ritmos y una voz.

Cherie Fonorow, que trabajaba en Chrysalis, hizo llegar la balada a Clive Davis. Según Wildhorn, la canción le gustó mucho pero le faltaba un puente, y él lo añadió. Fue de las primeras que se presentaron para el segundo álbum de Houston, hacia septiembre de 1986. Los autores pasaron meses sin noticias y temiendo que la descartaran: por lo que Wildhorn entendió después, había sido una de las primeras elegidas, pero, tratándose de un proyecto de la cantante, calculaba que tras la suya debieron de llegar cincuenta mil canciones más, y cada semana volvían a preguntarse si seguían dentro; lo describió como un infierno.

Una cantante que no quería grabarla

Según los informes publicados, al escuchar la maqueta Houston rechazó la canción de plano: le faltaba mensaje, le parecía trillada y sin fondo, algo que ella misma confirmó después en entrevistas. En 2000 declaró que no quería hacerla, que la odiaba y que no quería cantarla; en otra de 2010 recordó el gran alboroto que montó en el despacho de Davis por ese motivo. En las dos ocasiones contó que el ejecutivo le insistía en que aquello era un número uno para ella.

Su resistencia hizo que otros cantantes se ofrecieran a grabarla, entre ellos Smokey Robinson, que por entonces preparaba su álbum de regreso, One Heartbeat. Pese a su insistencia, tanto los autores como Davis le dijeron que no, confiando aún en que la cantante cambiara de idea.

Solo cuando Walden reformuló el sonido del tema aceptó ella grabarlo, hacia febrero de 1987, después de su actuación en la vigesimonovena edición de los premios Grammy. En 2012 Wildhorn explicó a Playbill que, tras enviar la canción a Davis y a Houston, recibió una carta de ambos en la que decían que les encantaba pero pedían un segundo puente; lo compuso sobre la marcha y se lo aceptaron.

Velas encendidas en Right Track

La grabación se hizo en los estudios Right Track de Manhattan. Houston reconoció que terminó por encontrarle a la canción algún significado con el que podía identificarse. Walden dijo que fue la más difícil de registrar de todo el disco porque ella no estaba acostumbrada a que le rompieran el corazón: hubo que bajar todas las luces, encender velas, tomarse un momento e imaginar cómo se sentiría hundida en lágrimas y sin ningún sitio adonde ir; ese cambio de marcha fue lo más costoso, aunque una vez conseguido, sostenía, el resultado parte el alma a quien lo escucha. Junto al tema movido «So Emotional», grabado un mes después, fue de las últimas piezas registradas para el álbum.

Febrero de 1988: el séptimo número uno

Publicado Whitney, la balada quedó por detrás de otros tres sencillos, todos ellos números uno del Hot 100: «So Emotional», «I Wanna Dance with Somebody (Who Loves Me)» y «Didn't We Almost Have It All». Davis fijó su salida como cuarto sencillo del álbum en febrero de 1988, justo un año después de haberse grabado.

La acogida crítica fue en general favorable y el resultado comercial, notable: dos semanas en lo más alto del Billboard Hot 100 y séptimo número uno consecutivo de la cantante, con lo que superaba la marca que ostentaban antes los Beatles y los Bee Gees. En 2026 ese registro sigue en pie. Entró además en el top diez de cinco territorios internacionales, entre ellos Canadá e Irlanda, y en el top veinte del Reino Unido.

Un vídeo rodado en Newark

El videoclip lo dirigió Peter Israelson en Newark, Nueva Jersey. Hubo acusaciones de haberse vendido, tanto por el sonido de la canción como por el aspecto racialmente ambiguo del galán que aparece en el vídeo, pero eso no impidió que MTV y BET lo programaran con insistencia ni que la canción optara al premio Soul Train al sencillo femenino de R&B o contemporáneo urbano. Houston la cantó entera en los tramos de 1988 de su gira Moment of Truth World Tour, y a lo largo de los años noventa la mantuvo dentro de popurrís, a menudo en el bloque de baladas de amor que ella misma armó con su director musical, Rickey Minor.

Versiones, listas póstumas y una cita sin dueño

La pieza acabó convertida en una de sus baladas emblemáticas y, junto al resto de los éxitos de Whitney, contribuyó a fijar un listón para las artistas femeninas. La han versionado intérpretes de procedencias muy distintas, entre ellos Wayne Wonder, Me First and the Gimme Gimmes, Sandy Lam y Pia Toscano. Tras la muerte de la cantante en 2012 volvió a las listas de lo mejor de su repertorio, y de manera destacada a la de Essence, que la situó en cabeza de las mejores canciones de ruptura jamás escritas. Hay quien la señaló también como el punto en que su música giró hacia asuntos más introspectivos y emocionales, aunque la fuente no dice quién.

El original se cierra con una declaración cuyo autor no se identifica en ningún momento: quien habla cuenta que lloró la primera vez que oyó a Houston cantar el tema y que, habiendo tenido a Julie Andrews, Liza Minnelli, Johnny Mathis, Trisha Yearwood y Patti LaBelle interpretando canciones suyas, si alguien le pusiera una pistola en la cabeza respondería que la versión de Houston llegando al número uno es lo máximo a lo que se puede aspirar.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Que significa

No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.

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