
Portada: fuente · Cover Art Archive · uso identificativo, derechos del titular original
Álbum
Real to Real Cacophony
Segundo largo de estudio de los escoceses Simple Minds, editado el 23 de noviembre de 1979 por Zoom y Arista. Nació de la insatisfacción con el debut y del intento de encontrar una voz propia lejos de él. Su título circula además con dos grafías, porque las reediciones de principios de los dos mil lo imprimieron mal, y así quedó fijado durante años.
Cinco semanas en Rockfield con el disco a medio escribir
El álbum se grabó y se mezcló en cinco semanas en Rockfield Studios. Según contó el productor John Leckie, la banda llegó allí con solo cuatro canciones cerradas —«Premonition», «Factory», «Changeling» y «Calling Your Name»— y el resto del material fue naciendo dentro del propio estudio.
Ese modo de trabajar no fue accidental. Life in a Day, publicado ese mismo 1979, no había dejado contento al grupo, y para este segundo intento optaron por un planteamiento radicalmente distinto: más espontaneidad y una escritura que aprovechaba lo que el estudio ofrecía, desde su atmósfera hasta las posibilidades técnicas que abría.
Alemania como brújula
La influencia decisiva vino del krautrock. Simple Minds se inclinaron hacia una paleta electrónica y experimental tomando como referencia los ritmos motorik y repetitivos de La Düsseldorf, Kraftwerk y Neu!
Un sello que no creía en lo que estaba editando
Comercialmente el disco fue a menos respecto de su predecesor: no entró en listas, y tampoco lo hizo «Changeling», el único sencillo que se extrajo de él. La fuente atribuye parte de ese resultado a la promoción de Arista, a quienes el álbum no gustaba y que sacaron el sencillo dos meses después del disco.
Un título que las reediciones estropearon
Aunque el nombre correcto es el que encabeza esta ficha, se lo cita a veces como Reel to Real Cacophony. El error tiene origen conocido: las reediciones que Virgin Records publicó en 2002 y 2003 escribieron así tanto el título del álbum como el del corte de apertura, que pasó a figurar como «Reel to Real». La grafía equivocada se propagó además a las discografías impresas en los libretos de toda aquella serie de remasterizaciones. Las ediciones posteriores devolvieron a ambos su forma correcta.
Lo que escribió la prensa
La acogida crítica fue en líneas generales favorable. En Sounds, John Gill habló de un avance considerable y valiente, capaz de recoger algunos de los efectos de choque de la vanguardia y algo de la fuerza emocional de formaciones como Pop Group sin renunciar a lo mejor de la banda: sus riffs prietos y agudos. Lo despachaba archivándolo entre lo notable.
The Guardian describió un estilo contenido y meditado, apoyado en el art-pop que Bowie y Ferry habían hecho a mediados de los setenta, y concluía que el disco resultaba ingenioso y derivativo a partes iguales, aunque merecía la pena igualmente. Desde Smash Hits, Red Starr fue más ambivalente: veía a una banda joven, excelente e imaginativa desapareciendo en un remolino de efectos electrónicos y de imitaciones de Magazine y de Bryan Ferry, con las letras casi inaudibles, y sostenía que la fuerza de la música y de su emoción terminaba imponiéndose tras varias escuchas, para dar un álbum memorable pero solo disfrutable a medias. Trouser Press se mostró más tibio y jugó con el título del disco para decir que este lo cumplía, o lo incumplía, a la altura de su propio ingenio.
Con el paso de los años las lecturas mejoraron. Andy Kellman lo elogió en AllMusic señalando que aquí es donde Simple Minds dejan de limitarse a imitar sus influencias y empiezan a manipularlas y a deformarlas a voluntad, como quien moldea plastilina hasta convertir una masa informe en algo reconocible; y lo situaba a la altura de otros hitos del post-punk de 1979, entre ellos Metal Box, 154, Entertainment! y Unknown Pleasures. En CMJ New Music Monthly, Eric Chappe destacó la obstinación del grupo por meter detalles inesperados en los arreglos. Y en Record Collector, Bob Stanley lamentó que un disco que debería celebrarse como un puente singularmente sólido entre el post-punk y el synth-pop quede tapado por la sombra que «Belfast Child» proyecta sobre la trayectoria de la banda.
Unos créditos de una sola línea
El apartado de personal del original se agota en un nombre, y ni siquiera es el de un músico: Mariella Frostrup, acreditada en el disco como «Mariella Sometimes», como operadora de cinta. No consta ningún integrante de Simple Minds, ni instrumento alguno, ni tampoco figura ahí John Leckie pese a que el cuerpo del artículo lo identifique como productor. Tampoco hay lista de canciones: los cinco títulos que llegan a nombrarse aparecen todos de pasada.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Publicación
- 23 de noviembre de 1979
- Tipo
- Álbum
Dónde escucharlo
Ediciones y tracklist
La edición que consta en el archivo.
- Edición
- Real to Real Cacophony
- Publicación
- 23 de noviembre de 1979
- País
- GB
- Sello
- Zoom Records
- Catálogo
- SPART 1109
Mas de Simple Minds
Su discografia en el archivo







