
Canción
The 59th Street Bridge Song (Feelin’ Groovy)
mono
Dónde escucharla
Ficha técnica
- Publicación
- 10 de octubre de 1966
- Duración
- 1:49
La historia
Escrita por Paul Simon, apareció por primera vez en Parsley, Sage, Rosemary and Thyme, el disco que el dúo de folk rock Simon & Garfunkel publicó en 1966. Acabó relegada a la cara B de uno de sus sencillos y no llegó a entrar en ninguna lista con su firma, pero sí funcionó en manos ajenas, sobre todo en las de Harpers Bizarre.
El puente que le da nombre
El título alude al Queensboro Bridge, que salva el East River entre los barrios neoyorquinos de Manhattan y Queens; «puente de la calle 59» es el nombre alternativo, no oficial, con el que se le conoce popularmente, porque su extremo de Manhattan queda entre las calles 59 y 60. Según se cuenta, la canción se le ocurrió a Simon mientras cruzaba el puente al amanecer, y dos de sus líneas remiten a detalles concretos del paseo: una, al empedrado del acceso por el lado de Queens; otra, a una de las dos farolas de bronce que se levantaban en el extremo de Manhattan. De aquel par, la del norte se retiró hacia 1975; la del sur sigue en pie.
Simon prefirió bautizar la pieza por el lugar que la inspiró antes que por el estribillo que todo el mundo recuerda, «feelin' groovy», porque le repugnaba encabezar una canción suya con una expresión de tan poco vuelo; aun así, en el listado de temas de Parsley, Sage, Rosemary and Thyme esa frase quedó incorporada como subtítulo entre paréntesis. Sobre lo breve que es, el autor explicó que a veces una canción no busca más que dejar una impresión, y que una vez conseguida hay que parar: no quería que quien escuchara le diera más vueltas de las que pide una canción alegre. La cita, tal como llega, viene remendada con añadidos entre corchetes.
De la sesión de agosto a los remasterizados
La grabación para el álbum se hizo el 16 de agosto de 1966 y contó con dos miembros del cuarteto de Dave Brubeck: Joe Morello a la batería y Eugene Wright al contrabajo. El tema se colocó después en la cara B de «At the Zoo», el éxito que el dúo metió en el top veinte en 1967. Tanto en aquel sencillo como en el elepé duraba 1:43; los remasterizados posteriores, presentes en reediciones del álbum y en recopilatorios como Old Friends, Tales from New York: The Very Best of Simon & Garfunkel y The Essential Simon & Garfunkel, alargan el desvanecimiento final y llevan la duración hasta 1:53.
Al reseñar las dos caras del sencillo de «At the Zoo», la revista Cash Box la describió como un corte chispeante y lleno de brío. Ya en retrospectiva, Bruce Eder escribió en AllMusic que es una de las canciones más hermosas jamás compuestas sobre los placeres sencillos de vivir.
Monterey y la penitencia de 2018
Las imágenes del dúo interpretándola en el Festival de Monterey de 1967 forman parte de la película Monterey Pop. Reseñando el filme para dvdjournal.com, Mark Bourne contó que Simon, que figuraba en el consejo directivo del festival, quería que fuese «The Sound of Silence» la que representase al dúo en la película, pero que el director, D. A. Pennebaker, consideró que esta encajaba mejor con el pop desenfadado que él buscaba; también aquí la cita llega con incisos entre corchetes. Durante su gira de despedida, en 2018, Simon se impuso a sí mismo un castigo por haberse equivocado con la letra de otra canción: cantar esta, que confiesa detestar.
La versión de Harpers Bizarre
El grupo la grabó en los estudios Western Recorders el 25 de noviembre de 1966 para Feelin' Groovy, su álbum de 1967, con producción de Lenny Waronker y un pasaje coral a capela. Entró en el Billboard Hot 100 en el número de la revista fechado el 18 de febrero de 1967 y llegó al puesto 13 a lo largo de once semanas; en la lista Easy Listening alcanzó el 4 durante trece semanas. Fuera de Estados Unidos se situó en el 6 en Canadá y en el 34 en el Reino Unido.
Los redactores de Cash Box le pusieron una A en su sección de reseñas y la definieron como una balada animada, de ritmo arrastrado, sobre un paseo por la ciudad que merecía sonar en todas las emisoras. En AllMusic, Matthew Greenwald destacó, al reseñar el álbum Feelin' Groovy, un arreglo asombroso de Leon Russell y el buen hacer de los músicos de sesión más solicitados de Los Ángeles; Stewart Mason, en la misma publicación, dijo que la versión estaba pulida hasta dejarla brillante como un caramelo. En 2021 Fred Thomas, también de AllMusic, reseñó el recopilatorio Come to the Sunshine y atribuyó el atractivo particular de esta lectura a las armonías vocales superpuestas y a una instrumentación de chamber pop, señalando que se había rehecho bajo la fuerte influencia de «Good Vibrations», de los Beach Boys.
Johnny Mathis y Southwest F.O.B.
Mathis la registró el 9 de julio de 1968 con una orquesta dirigida por D'Arneill Pershing y producción de Robert Mersey. El sencillo salió cinco meses después, el 11 de diciembre, y la canción figuraba también en Those Were the Days, álbum publicado el 6 de noviembre. Su paso por las listas fue breve: entró en la Easy Listening de Billboard en el número del 1 de marzo de 1969 y se quedó en el puesto 39 en las dos semanas que permaneció.
Southwest F.O.B. la grabó en octubre de 1968 para Smell of Incense, abreviando el título a «Feelin' Groovy». La produjo Norm Miller en los Brians Recording Studio de Tyler, Texas, y se editó en 1969 como cuarto sencillo del disco. Llegó al puesto 115 del Bubbling Under Hot 100 Singles de Billboard en las dos semanas que estuvo, a partir del número del 17 de enero de 1970. Cash Box escribió que la gente de Smell of Incense cargaba la pieza de Paul Simon —cuyo título la revista abrevia como «59th St. Bridge Song», grafía que se conserva— con un arreglo y una interpretación capaces de despertar interés tanto en el top cuarenta como en las emisoras de música ligera; los redactores de Record World hablaron de un tratamiento realmente bueno.
Otras lecturas reseñadas por AllMusic
Los críticos de esa publicación fueron mencionando distintas versiones al reseñar los discos que las contienen. De la incluida en Kites Are Fun, del Free Design, publicado en 1967, Bruce Eder dijo que era muy recargada. Tres álbumes de 1968 recibieron comentarios parecidos: Eder juzgó la grabación de Jackie Trent en Live for Love bastante agradable dentro de su carácter convencional; Greg Adams se mostró frío con la de For the First Time, de Pete Fountain y Brenda Lee, y explicó que el disco mezcla clásicos del pop y del jazz con canciones pop contemporáneas como esta, pero que los cortes de orientación jazzística resultan más perdurables; y William Ruhlmann calificó de juguetón el dúo entre Mabel Mercer y Bobby Short recogido en su directo At Town Hall. Matthew Greenwald señaló que en The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper, de 1969, hay una espléndida relectura en clave de rock y soul reforzada por una voz invitada que el propio Simon sobregrabó en estudio. Richie Unterberger consideró innecesaria y anodina la versión de rock duro del álbum homónimo que Cochise publicó en 1970. Sobre Bridge Over Troubled Water, el disco de 1969 del saxofonista de jazz Paul Desmond, Richard S. Ginell escribió que la canción recibe una lectura desenfadada y despreocupada que se adapta muy bien al tratamiento jazzístico. Y al reseñar en 1997 la caja Treasure Chest de los Seekers, Eder tachó su interpretación de lúgubre.
De Liberace a los Grateful Dead
Liberace y la Young Folks Singing Aggregation la interpretaron en el episodio de The Red Skelton Hour emitido el 5 de marzo de 1968; Joan Crosby, crítica de televisión del Pittsburgh Press, describió aquella actuación como desenvuelta. La canción sirvió también de base a la improvisación de «Dark Star» que los Grateful Dead tocaron el 13 de febrero de 1970 en el Fillmore East de Nueva York, recogida en Dick's Picks Volume 4. En su libro Grateful Dead and the Art of Rock Improvisation, David Malvinni explica que el optimismo de la letra de Simon contrasta de forma abrupta con la catástrofe que late en el texto de «Dark Star», de modo que música y letra funcionan como el contrapeso perfecto para la creciente gravedad de aquella pieza.
En 2017 sonó en el arranque de la tercera temporada de The Leftovers, el episodio titulado «The Book of Kevin», mientras el protagonista, Kevin Garvey, se asfixia en su habitación con film transparente y cinta adhesiva. Winston Cook-Wilson escribió en Spin que uno de los guionistas del episodio, Damon Lindelof, creador de la serie, eligió la canción para esa escena por pura mala idea.
El pleito de H.R. Pufnstuf
La sintonía del programa infantil estadounidense H.R. Pufnstuf, acreditada en un principio a Sid y Marty Krofft, se consideró un remedo muy cercano de esta canción después de que Simon demandara por plagio; a raíz de ello, su nombre se añadió a los créditos de autoría del tema del programa.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
Que significa
No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.
Aparece en
Mas de Parsley, Sage, Rosemary and Thyme
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