Obra musical
Mrs. Robinson
Bookends (1968), cuarto disco de estudio del dúo estadounidense de folk rock Simon & Garfunkel, alberga «Mrs. Robinson». La fuente indica que el tema se hizo para la película de 1967 El graduado, que solo recogió fragmentos de él, en una frase a la que le falta el verbo. Columbia Records editó la pieza completa en sencillo el 5 de abril de 1968.
Del filme al sencillo
Firmada por Paul Simon y producida por él, Garfunkel y Roy Halee, la canción llegó al director Mike Nichols por partes, ofrecidas por Simon y Garfunkel después de que Nichols descartara otros dos temas pensados para la película; en ese punto la fuente parte la frase por la mitad. El álbum con la banda sonora de El graduado emplea dos versiones abreviadas. Hubo además un EP titulado Mrs. Robinson en 1968 en el que la acompañaban otras tres piezas del filme: «The Sound of Silence», «Scarborough Fair/Canticle» y «April Come She Will». Fue el segundo tema del dúo que coronó una lista, con el número uno del Billboard Hot 100, y entró entre los diez primeros en España, Irlanda y el Reino Unido, entre otros países. En 1969 se convirtió en la primera canción de rock que ganaba el Grammy a la Grabación del Año. Contiene una alusión muy célebre al jugador de béisbol Joe DiMaggio y la han grabado numerosos artistas, entre ellos Bon Jovi, los Lemonheads y Frank Sinatra. En 2004 quedó en el sexto puesto del sondeo AFI's 100 Years...100 Songs, dedicado a las mejores canciones del cine estadounidense.
Cómo Nichols se hizo con la música del dúo
Entre 1965 y 1966 Simon & Garfunkel se habían hecho un nombre en todo Estados Unidos a base de girar por universidades y encadenar sencillos y álbumes de éxito. Mientras rodaba El graduado, Mike Nichols quedó prendado de dos canciones suyas y las escuchaba sin parar antes y después de las jornadas de rodaje. Al cabo de dos semanas de esa obsesión se entrevistó con Clive Davis, presidente de Columbia Records, para pedirle licencia sobre la música del dúo. Davis lo consideró un encaje perfecto y ya imaginó una banda sonora que vendería muchísimo. Simon se mostró más reticente, porque veía el cine como una forma de venderse, pero el ingenio de Nichols y el guion lo convencieron para escribir al menos una o dos canciones nuevas. Leonard Hirshan, agente influyente de William Morris, cerró un trato por el que Simon cobraría 25.000 dólares a cambio de presentar tres temas a Nichols y al productor Lawrence Turman.
El nombre provisional que se quedó
La fuente reproduce un relato en primera plural sobre cómo se fijó el título, pero en ningún momento dice quién lo firma. Según ese testimonio, Paul llevaba tiempo trabajando en lo que hoy es «Mrs. Robinson» sin que la canción tuviera nombre, y para rellenar el hueco encajaban cualquier nombre de tres sílabas; por el personaje de la película acabaron recurriendo a «Mrs. Robinson», y aquí el texto corta con unos puntos suspensivos entre corchetes. Un día, comentando con Mike ideas para otra canción, alguien soltó la propuesta de «Mrs. Robinson» y Nichols se levantó de un salto, incrédulo de que tuvieran una canción con ese título y no se la hubieran enseñado. Le explicaron que era un nombre de trabajo, se la cantaron y Nichols la dejó fijada así para la película.
Febrero de 1968: la toma definitiva y las primeras reseñas
La versión última quedó terminada el 2 de febrero de 1968 en el estudio A que Columbia tenía en Nueva York. Salió al mercado más de tres meses después del estreno de El graduado, de modo que sus muchas emisiones en la radio funcionaron como una promoción cruzada valiosa mientras la película seguía en las salas. La mezcla promocional lleva un bombo más sonoro y contundente, ajuste pensado para el escaso margen dinámico que permitía la radio de amplitud modulada. Cash Box vio en el sencillo una sátira de ritmo atronador con las voces relucientes y el material lírico singular que distinguen al dúo; Billboard la despachó como una balada rítmica y pegadiza, y Record World se limitó a una palabra, «scather», que no explica.
DiMaggio, los Beatles y el artículo de 1999
Al emplear la expresión «coo-coo-ca-choo», Simon rendía homenaje a un verso de «I Am the Walrus», de los Beatles. Lo más comentado, sin embargo, son las menciones a Joe DiMaggio de la última estrofa. Durante un descanso de The Dick Cavett Show le preguntaron a Simon, seguidor de Mickey Mantle, por qué no había nombrado a Mantle en lugar de a DiMaggio, y contestó que era cuestión de sílabas y de cuántos tiempos había. En los años setenta coincidió con DiMaggio en un restaurante neoyorquino y ambos se pusieron a hablar enseguida de la canción: el jugador no entendía que se preguntase adónde se había marchado, cuando acababa de rodar un anuncio de Mr. Coffee, ejercía de portavoz del Bowery Savings Bank y no se había ido a ninguna parte. Simon le respondió que no lo decía en sentido literal, que lo tenía por un héroe americano y que los héroes auténticos escaseaban; DiMaggio dio la explicación por buena, se lo agradeció, se estrecharon la mano y se despidieron. Cuando el deportista murió, en 1999, numerosos medios titularon con el verso de la canción que habla de la marcha de Joltin' Joe. En marzo de ese mismo año, poco después del fallecimiento, Simon dedicó una tribuna en The New York Times a aquel encuentro y aclaró que el verso quería ser un tributo sincero a una estatura heroica modesta y sin aspavientos, en una época en que la cultura popular agranda y deforma la manera de percibir a los héroes. Añadía que, en unos días de transgresiones presidenciales, disculpas y entrevistas en hora de máxima audiencia sobre asuntos sexuales privados, se lloraba a Joe DiMaggio y se lamentaba la pérdida de su gracia y su dignidad, de su feroz apego a la intimidad, de su fidelidad a la memoria de su esposa y del poder de su silencio. Simon interpretó más tarde «Mrs. Robinson» en el Yankee Stadium en honor del jugador, dejando fuera la segunda estrofa.
Dos Grammy y un Óscar imposible
En la undécima edición de los Grammy, celebrada en 1969, la canción se llevó dos galardones. Uno fue el de Grabación del Año, que la convirtió en la primera pieza de rock en obtenerlo, si bien la fuente apunta que «Up Up and Away», de The 5th Dimension, premiada el año anterior, también podría contar como aspirante a ese título; el otro fue el Grammy a la Mejor Interpretación Contemporánea-Pop por Dúo o Grupo Vocal. Se pidió al dúo que la tocara en directo en la gala y ambos se negaron; en su lugar grabaron para el programa un vídeo con la música de fondo en el que se los veía correteando por el Yankee Stadium, guiño a los versos sobre DiMaggio. Como la canción no se había escrito expresamente para El graduado, no se la consideró apta para competir por el Óscar a la mejor canción original. En 1999 la grabación de 1968 publicada por Columbia Records entró en el Salón de la Fama de los Grammy.
Sinatra retoca la letra
Una de las primeras versiones conocidas fue la de Frank Sinatra para su álbum de 1969 My Way, que altera varias líneas: cambia «Jesus» por «Jilly» y suma una estrofa nueva que alude sin rodeos a lo que la señora Robinson hace en El graduado. Chris Charlesworth, en The Complete Guide to the Music of Paul Simon and Simon & Garfunkel, califica de «sin sentido» ese cambio y lo atribuye a que algunas emisoras se negaban a poner la canción por la presencia del nombre «Jesus».
Los Lemonheads y un top 20 inesperado
El grupo estadounidense de rock alternativo the Lemonheads grabó en 1992 una versión de corte punk que llegó al número 18 del Bubbling Under Hot 100 de Billboard, al 8 de la lista Modern Rock Tracks de la misma revista y al top 20 en Australia y Nueva Zelanda. En Irlanda y el Reino Unido, donde también se coló entre los veinte primeros, se editó como doble cara A junto a «Being Around». No figuraba en la edición original de It's a Shame About Ray, pero el éxito del sencillo llevó a reeditar el álbum con ella dentro. Evan Dando, cabeza visible del grupo, contó después a American Songwriter que «odiaba» tanto la canción como a su autor y que solo la grabaron para promocionar una edición doméstica en vídeo por el veinticinco aniversario de El graduado; comentó asimismo que a Simon la versión le desagradó mucho, mientras que Garfunkel la recibió con mejor ánimo.
Iris Robinson, Tarantino y otros usos
A comienzos de enero de 2010 se supo que Iris Robinson, esposa del ministro principal de Irlanda del Norte, Peter Robinson, mantenía una relación extramatrimonial con el hijo ya adulto —cuarenta años más joven— de un amigo de la familia. Alguien abrió entonces un grupo en Facebook para impulsar «Mrs. Robinson» al número uno de la lista oficial británica de sencillos de aquella semana a base de descargas. La iniciativa apareció en The Telegraph y en otros medios del país, y también en publicaciones dirigidas al público homosexual, por los principios contrarios a la homosexualidad que defendían los Robinson. La canción figura además en Érase una vez en Hollywood, la película que Quentin Tarantino estrenó en 2019: suena como homenaje a El graduado en la escena en que Cliff Booth (Brad Pitt) se fija en la mucho más joven Pussycat (Margaret Qualley), y aparece asimismo en el disco con la banda sonora.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Primera publicación
- 3 de abril de 1968
- Grabaciones
- 2
Que significa
No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.
La grabación original
Mrs. Robinson
Simon & Garfunkel
1968
Versiones
1 grabaciones de otros artistas