Obra musical
Bitter Sweet Symphony
Hut Records puso a la venta «Bitter Sweet Symphony» —Sinfonía Agridulce— el 16 de junio de 1997, como primera canción del tercer álbum de la banda de rock inglesa The Verve, Urban Hymns, y también como el primer corte del sencillo. Se convirtió en un éxito, en el mayor de su autor y, según la fuente, en una de las piezas más reconocibles de la música contemporánea.
Premios, listas y una contradicción sobre los Grammy
La crítica la recibió con entusiasmo: Rolling Stone y NME la eligieron mejor canción de 1997 y suele contarse entre las que definieron la era del britpop. En los Brit Awards de 1998 se llevó el premio a la mejor canción del año. En marzo de 1998 llegó a Estados Unidos de la mano de Virgin Records America y alcanzó el puesto 12 del Billboard Hot 100; allí ganó los MTV Video Music Awards al vídeo y a la canción del año, y The Verve se llevó además el de mejor grupo alternativo. Con los Grammy la fuente se desdice y aquí no se elige entre sus dos versiones: primero afirma que en 1999 la canción obtuvo dos, el de mejor canción de rock del año y el de mejor canción alternativa, y más adelante sostiene que solo fue nominada a uno, el de canción de rock, que se concede al compositor. El sencillo salió cargado de pistas adicionales, entre ellas otras dos versiones del propio tema: una preparada para la radio y otra extendida. En cuanto a las listas de mejores canciones, Rolling Stone la situó en el número 382 de la suya sobre las mejores de la historia; la emisora australiana Triple J, en el 14 de sus cien mejores de todos los tiempos; y la revista Q, en el noveno puesto de las cien mejores de todos los tiempos en 2006, además de incluirla en agosto de 2007, a raíz de una encuesta sobre las diez mejores pistas, en su lista de las diez mejores canciones de la historia.
Cinco notas prestadas a los Rolling Stones
Richard Ashcroft escribió la letra por entero, aunque durante años la autoría figuró compartida con Mick Jagger y Keith Richards, porque el tema emplea un riff parecido al de «The Last Time», de los Rolling Stones. El grupo había pedido licencia para usar un fragmento de cinco notas de la versión orquestal que la Andrew Loog Oldham Orchestra hizo de aquella canción, y Decca Records se la concedió.
El pleito de Allen Klein
Cuando en 1997 la canción se convirtió en un éxito mundial, llegó la demanda del mánager de los Rolling Stones, Allen Klein, propietario de los derechos de las canciones anteriores a 1970 del grupo. Sostenía que The Verve había incumplido el acuerdo al utilizar una porción mayor que la cubierta por la licencia, algo que la banda discutió y nunca dio por bueno. Para levantar una canción enteramente nueva, The Verve superpuso cerca de cincuenta pistas de instrumentación con sus arreglos, y en la melodía orquestal que grabaron iba el fragmento de aquella grabación de 1965 de la orquesta de Oldham a partir de «The Last Time». Oldham, que había dirigido y producido los primeros trabajos de los Rolling Stones, dejó la banda en 1967 y aceptó venderle a Klein, el nuevo mánager, los derechos de su labor como productor. Klein presentó la demanda en 1998 y el asunto se resolvió fuera de los tribunales: se incluyó a Jagger y Richards como compositores y se entregó el cien por cien de los derechos a ABKCO Records, decisión que Ashcroft explicó porque salía más barato que pleitear con el riesgo de perder.
Sobre quién tenía qué, la fuente no acaba de encajar consigo misma: dice que Klein litigaba amparado en sus derechos sobre la canción mientras Oldham conservaba los de las notas del fragmento, después de haber contado que Oldham le había vendido a Klein los derechos de su trabajo. En cualquier caso, el desenlace que consigna es que la banda de Ashcroft perdió todo derecho sobre el tema. El asunto pasó por instancias legales que obligaron a The Verve a compartir la titularidad, con el argumento de la empresa propietaria de que se había usado más de lo estipulado, y una nueva resolución, vista la marcha comercial de la canción, le impuso ceder el cien por cien de lo que generase.
Nike, un Grammy ajeno y la ruptura
El grupo rechazó la oferta de Nike para usar el tema en un anuncio, y la marca acabó empleándolo igualmente tras comprarle la licencia a Allen Klein. Ashcroft declaró que lo último que quería en el mundo era que una canción suya sirviera para un anuncio, y que aún le ponía enfermo. Por la sentencia desfavorable, que trasladó a Klein y a los Rolling Stones los derechos, incluidos los de autor, la nominación al Grammy de 1999 fue a parar a Jagger y Richards. Ashcroft dijo en una entrevista que aquella era la mejor canción que Jagger y Richards habían escrito en veinte años, y la respuesta —atribuida por la fuente a «Keith Richard», con el apellido incompleto— fue que, si The Verve era capaz de escribir una mejor, podía quedarse con el dinero. Tras tantos sinsabores con lo que la fuente llama, sin decir quién lo dijo, la melodía más bonita del mundo, Ashcroft sufrió una crisis nerviosa y el grupo se deshizo. Veintidós años después de aquel reparto forzoso, la pareja Jagger-Richards devolvió por su propia voluntad los derechos a su único autor: el jueves 23 de mayo de 2019, Ashcroft anunció en Twitter que los Rolling Stones se los habían restituido a The Verve.
Con Coldplay en Hyde Park
El 2 de julio de 2005, durante el concierto de Live 8 en Hyde Park, Coldplay se llevó a Ashcroft a su parte del programa para tocarla con él, y lo hicieron tras un único ensayo en Crystal Palace. Chris Martin lo presentó como el mejor cantante del mundo y describió el tema como la mejor canción jamás escrita. El 25 de diciembre de ese año se emitió el documental Live 8: A Bitter Sweet Symphony, que repasaba momentos de aquella jornada y empleaba un trozo de la actuación de Ashcroft como música de arranque del espectáculo.
El paseo por Hoxton Street
El vídeo sigue a Ashcroft mientras recorre la acera de una calle londinense muy transitada, Hoxton Street, sin detenerse ante nadie ni desviar el paso: choca con cuantos se le cruzan —a una mujer llega a tirarla al suelo— y se mantiene impasible a todo lo que ocurre alrededor, lo que la fuente lee como una parodia del ensimismamiento con que se vive hoy en sociedad. Por el camino va cruzándose con gente de todo tipo, muestra de la diversidad cultural de la capital, mientras él se limita a caminar y cantar. Tampoco los coches lo frenan: salta sobre el capó de uno para seguir adelante y ni siquiera atiende a la conductora, que se baja a increparle. Su única reacción distinta llega cuando un gran Jaguar se le cruza y se asoma a intentar ver el interior a través del cristal oscuro, aunque enseguida prosigue inmutable. En el tramo final se le suman sus compañeros de grupo y se van caminando juntos; el vídeo termina exactamente donde empezó, con el cantante recorriendo Hoxton Street hasta un vivero para volver luego por la acera de enfrente, donde le espera la banda.
Un final alternativo
Existe otra versión del vídeo que transcurre igual que la original hasta el minuto 03:00. A partir de ahí Ashcroft pretende seguir avanzando con la misma despreocupación de antes, pero tropieza con tres sujetos que lo empujan, lo golpean y lo patean en el suelo; cuando se repone y se levanta, tiene el rostro ensangrentado y se le ve conmocionado. Reanuda la caminata, ahora por una acera vacía, y de pronto la escena salta a la noche: conserva las lesiones, casi sin sangre ya, y llega ante una especie de muro donde se detiene; el plano final lo muestra con los dedos índice y corazón de la mano derecha a punto de rozar la pared, sin llegar a tocarla. La fuente recoge la interpretación de personas que comentaron el vídeo, sin identificarlas: veían en él una versión más realista de lo agridulce que resulta la vida y una metáfora de las caídas y los levantamientos que uno experimenta y de cómo sigue adelante.
Un apartado que se corta
La fuente abre un último epígrafe dedicado al Reino Unido y lo deja en una sola línea, con las comillas descuadradas: solo llega a nombrar «Bitter Sweet Symphony (Call Out Research Hook 2 Instrumental)». Qué contenía esa lista, o de qué edición procede, no se especifica.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Primera publicación
- 1997
- Grabaciones
- 1
Que significa
No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.
La grabación original
Bitter Sweet Symphony
The Verve
1997