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Álbum
Definitely Maybe
Creation Records puso a la venta el estreno de Oasis el 29 de agosto de 1994, después de dos intentos fallidos de grabarlo y de un rescate de última hora en la mesa de mezclas. Recoge rasgos del rock and roll británico que arrancan en los Beatles y los Rolling Stones, encabezó la lista británica de álbumes en septiembre y acabó vendiendo unos ocho millones de copias.
De Rain a un contrato con Creation
La banda existía desde 1991 con otro nombre, Rain, y con cuatro integrantes: Liam Gallagher, Paul «Bonehead» Arthurs, Paul «Guigsy» McGuigan y Tony McCarroll. Poco después se sumó Noel, hermano mayor de Liam, que puso condiciones para entrar: control absoluto del grupo y trabajo orientado a la fama mundial. El contrato con Creation Records, sello independiente, llegó en 1993.
Ese mismo año circuló una edición limitada en doce pulgadas de «Columbia», pensada solo para periodistas y emisoras. BBC Radio 1 la recogió sin que nadie lo previera y la pinchó diecinueve veces en las dos semanas siguientes. El primer sencillo puesto a la venta fue «Supersonic», el 11 de abril de 1994, que la semana siguiente entró en el puesto 31 de la lista británica; en junio le siguió «Shakermaker», que debutó en el 11 y les valió una actuación en Top of the Pops.
Ochocientas libras diarias en Monnow Valley
A finales de 1993 el grupo alquiló el estudio Monnow Valley, cerca de Rockfield, con Dave Batchelor como productor: Noel lo conocía de la época en que trabajaba de roadie para Inspiral Carpets. Nada salió bien. Bonehead lo resumió diciendo que Batchelor no era el hombre adecuado: tocaban en una sala grande, entusiasmados por estar allí y sonando como siempre, pero al entrar a escuchar la grabación se encontraban con algo que no tenía nada que ver, flaco, débil y demasiado limpio.
Cada jornada costaba 800 libras y el pánico se instaló según las sesiones se volvían más estériles. Bonehead recordó a Noel colgado del teléfono con la oficina de representación repitiendo que aquello no funcionaba, y describió la situación como algo un poco aterrador. Despidieron a Batchelor y Noel intentó salvar lo grabado paseando las cintas por varios estudios londinenses. Tim Abbot, de Creation, contó que en una visita a la banda en Chiswick se juntaron McGee, Noel, él mismo y varias personas más para escuchar el material una y otra vez, y que solo podía pensar en que faltaba ataque y no había inmediatez.
Cornwall, sin tabiques entre los instrumentos
En enero de 1994, de vuelta de un viaje desafortunado a Ámsterdam, el grupo se puso a rehacer el disco entero en Sawmills Studio, en Cornualles. La producción corrió esta vez a cargo de Noel junto a Mark Coyle. Para trasladar al estudio el sonido que tenían en directo optaron por tocar todos a la vez, sin insonorización que separase un instrumento de otro, y dejar para después las numerosas guitarras que Noel superpondría. Bonehead lo describió como el truco preferido de su compañero —fijar batería, bajo y guitarra rítmica y luego machacar encima— y dio por hecho que aquello de que menos es más no llegó a funcionar entonces.
El resultado tampoco convenció, pero ya no había margen para una tercera tentativa: hubo que apañarse con lo registrado. Marcus Russell, de Creation, recurrió entonces al ingeniero y productor Owen Morris, que ya había mezclado antes canciones del disco. Morris contó que al escuchar las cintas de Sawmills pensó que allí se habían equivocado y supuso que a esas alturas Noel estaba completamente hundido; Russell le dio permiso para hacer literalmente lo que quisiera. Una de sus primeras decisiones fue retirar las capas de guitarras sobregrabadas por Noel, aunque reconoció que esas mismas capas le permitieron construir la dinámica de piezas como «Columbia» y «Rock 'n' Roll Star».
Retardos de cinta y un Minimoog para tapar un fallo
La masterización se hizo en el estudio de Johnny Marr en Mánchester, y Marr no ocultó su espanto ante lo agresivo del resultado: cuestionó decisiones de mezcla como conservar el ruido de fondo que abre «Cigarettes & Alcohol». Morris tomó dos referencias concretas para tratar la batería —el retardo de cinta que Phil Spector aplicó en «Instant Karma!», de John Lennon, y el Eventide Harmonizer que Tony Visconti empleó en Low, de David Bowie— y añadió retardos de corchea que dieron empuje rítmico a las bases de McCarroll. Ese mismo recurso sirvió para doblar la batería de «Columbia» y acelerar su pulso, y en varias canciones se programaron panderetas ajustadas a los golpes de caja de McCarroll. De Bernard Sumner, con quien había trabajado en el álbum homónimo de Electronic, Morris había aprendido a pasar el bajo por un Minimoog y filtrarle los agudos; lo usó aquí para disimular una interpretación imprecisa. También apretó la compresión de la mezcla final más de lo que él mismo admitía como profesional.
La mezcla definitiva la cerró en una vieja consola Neve, durante el puente festivo de mayo, en el Studio 5 de Matrix Recording Studios, en el barrio londinense de Fulham. El periodista musical John Harris apuntó como un milagro que una música manoseada por tantas manos conservara semejante dinamismo, y describió aquel guiso cargado de guitarras que heredó Morris como algo que había quedado remodelado en material perfectamente manejable.
Un salón, un ventanal y una copa de Ribena
La foto de la cubierta la hizo Michael Spencer Jones, fotógrafo de rock, en casa de Bonehead. Dos referencias la inspiran: la portada del recopilatorio de los Beatles A Collection of Beatles Oldies, de 1966, y —para la postura de Liam tumbado— la sección de egiptología del Museo de Ciencias de Mánchester, que Spencer Jones había visitado.
En una entrevista de 2019 el fotógrafo aclaró varios detalles. La idea de retratar al grupo en casa de Bonehead fue de Noel, que en principio los quería sentados alrededor de la mesa del comedor; Spencer Jones prefirió el salón, delante de un ventanal. Pidió a Liam que se tendiera en el suelo para restar protagonismo a la tarima, que a su juicio habría convertido la imagen en un anuncio de barniz. Y desmintió la leyenda de que la copa junto a Liam llevara zumo por falta de dinero para vino: contenía Ribena rebajado porque el tinto suele salir negro, y no rojo, en las fotografías.
Ocho millones de copias y el empujón al britpop
En las listas británicas llegó al número uno en septiembre de 1994, y la fuente califica de sorprendente que en Estados Unidos vendiera alrededor de 1.700.000 ejemplares. La cifra mundial ronda los ocho millones. Junto a Parklife, tercer disco de Blur, se considera una de las dos piezas que asentaron el britpop y el rock alternativo británico en el Reino Unido, corriente que tocaría techo a mediados de la década y se extendería después por todo el mundo. Al año siguiente llegaría (What's the Story) Morning Glory?, que llevó al grupo a dominar el negocio y la prensa musical desde mediados de los noventa hasta comienzos de los dos mil.
Una encuesta de Q Magazine publicada en febrero de 2008, con 11 000 votantes, lo eligió mejor álbum británico de la historia; el segundo puesto fue para el propio (What's the Story) Morning Glory?, multiplatino. La fuente menciona además que en 2014 el disco cumplió veinte años y añade una referencia a una calificación de Billboard que queda sin explicar.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Publicación
- 30 de agosto de 1994
- Tipo
- Álbum
Dónde escucharlo
Ediciones y tracklist
La edición que consta en el archivo.
- Edición
- Definitely Maybe
- Publicación
- 1994
- País
- CA
- Sello
- Epic
- Catálogo
- CEK 66431 919019T
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