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Canción

Moribund the Burgermeister

Peter Gabriel

Dónde escucharla

Ficha técnica

Publicación
25 de febrero de 1977
Duración
4:19

La historia

Peter Gabriel, músico inglés, firma e interpreta «Moribund the Burgermeister». La canción abre su primer álbum en solitario, titulado Peter Gabriel, y salió además como cara B de «Solsbury Hill», el primer sencillo del disco. Su letra gira en torno a un trastorno nervioso que asola un pueblo medieval, y Gabriel la tocó en varias de sus primeras giras a partir de 1977.

El baile de San Vito

Gabriel partió del baile de San Vito, una dolencia que provocaba a quien la sufría sacudidas y movimientos de danza incontrolables. Había leído sobre ella en un libro dedicado a las enfermedades medievales. San Vito, que da nombre al mal, fue en la Edad Media patrón de los actores, los bailarines y la epilepsia, y sus seguidores ejecutaban danzas frenéticas el día de su festividad para curar a los enfermos. La medicina moderna suele identificar ese baile con alguna forma de manía danzante, que a su vez admite varias causas posibles, o bien con la corea de Sydenham, una enfermedad autoinmune.

El alcalde que no entiende nada

A lo largo del tema Gabriel adopta varias voces para encarnar a distintos personajes, uno de ellos el propio Moribund the Burgermeister. Un burgermeister es un cargo municipal europeo con funciones parecidas a las de un alcalde, y moribund remite a una salud que declina. La canción lo presenta como una autoridad despistada que atribuye el mal a fuerzas externas que no alcanza a comprender y que, en la tercera estrofa, termina achacándolo a la obra del diablo. Va proponiendo remedios que no sirven de nada: pociones, más vigilancia policial en la ciudad, muñecos de cera. Gabriel le prestó una voz gutural, también en la frase que remata el segundo y el tercer estribillos. Parte de sus voces pasaron por un armonizador, con el efecto especialmente audible en el segundo estribillo.

De «I Will Find Out» a la grabación

Durante las sesiones del primer álbum en solitario la canción se llamó provisionalmente «I Will Find Out». La voz principal fue de lo último que se añadió: en la sesión de base, Gabriel cantó una guía con una técnica que él mismo bautizó como «gabrielés», sustituyendo las palabras por sílabas de relleno. Las estrofas se sostienen sobre acordes descendentes de sintetizador y percusión manipulada electrónicamente. Larry Fast tocó sus partes con un Polymoog, un Minimoog y un sistema modular Moog, y grabó por sobregrabación la respuesta del sintetizador a esa frase que dio título provisional a la pieza.

La percusión corrió a cargo de Jimmy Maelen con un tambor parlante. Fast captó el instrumento con un micrófono de contacto y llevó la señal a través de una envolvente disparada desde su rack de sintetizador modular; después mezcló el sonido seco del tambor con la versión procesada, tratada con osciladores electrónicos, filtros Moog y retardo, hasta obtener lo que él describió como un lecho de sonido percusivo. A los filtros Moog atribuyó ese sonido de batería fluido y arremolinado.

En cuanto a la letra, la primera estrofa describe el desbarajuste desatado en la plaza del mercado entre los vecinos del pueblo. De ahí se pasa al estribillo, con una instrumentación más llena de batería, bajo, guitarras eléctricas y sintetizadores; cada estribillo lleva un texto distinto sobre el mismo motivo melódico.

Lo que dijo la crítica del momento

Antes incluso de que apareciera el álbum homónimo de 1977, Allan Jones elogió en Melody Maker el humor amargo y la escritura ingeniosa de Gabriel en esta canción, y la describió como un asuntillo desconcertante que proyecta una serie de imágenes de sufrimiento y horror al modo del Bosco, con un arreglo vocal de electroshock. En New Musical Express, Patrick Humphries la señaló como la mejor del disco: destacó la extraordinaria interpretación vocal y la percusión sintetizada, que llamó hermosa, y encontró en ella un equilibrio feliz entre la grandeza y la ortodoxia.

Stephen Demorest, en Rolling Stone, reparó en los garabatos juguetones del sintetizador, en las voces de trol y en los estallidos orquestales. Andy Mellen, en el Winnipeg Free Press, dijo que era lo más parecido a su antigua banda y la presentó como una de esas canciones-relato marca de la casa, llenas de caracterizaciones singulares y de una letra excéntrica; esa cita llega con el nombre de Gabriel intercalado entre corchetes por la propia fuente. Janet Macoska escribió en Trouser Press que la pieza mostraba el sentido ecléctico de la teatralidad de Gabriel y que su voz sonaba como salida de The Twilight Zone.

Vista desde Genesis

Las lecturas posteriores han situado la canción en relación con la etapa de Gabriel en Genesis. Daryl Easlea, biógrafo suyo, la considera la más genesiana del primer álbum y compara algunos tramos con «The Grand Parade of Lifeless Packaging», de The Lamb Lies Down on Broadway. Steve Hackett, compañero de Gabriel en Genesis, dijo que le recordaba a «Get 'Em Out by Friday». Stephen Thomas Erlewine, de AllMusic, la tuvo por un arreglo extraño y por una producción con decisiones singulares que marcaban un giro respecto a los pasajes instrumentales de parte de su obra con Genesis. Mark Beaumont, en Classic Rock, la definió como una visión operística de una plaga medieval capaz de atraer a los rezagados del rock progresivo. Jim DeRogatis, del Chicago Sun-Times, la identificó como el puente entre Genesis y el enfoque más despojado, aunque igual de dramático, del resto de aquel primer disco en solitario.

En los escenarios

En su primera gira como solista, Gabriel la colocó en tercer lugar del repertorio. Barbara Charone, de la revista Sounds, observó que cantaba con un micrófono inalámbrico mientras se pavoneaba por el escenario, verbo que la fuente recorta entre corchetes. Para meterse en el papel encorvaba la espalda, se calaba la capucha de la sudadera en determinados momentos y desfilaba a cámara lenta. En el tramo europeo de la gira el tema se mantuvo en la lista de canciones, y Allan Jones, de Melody Maker, se fijó en sus sutiles efectos electrónicos.

Volvió a sonar en la Scratch Tour, con la que Gabriel presentó su álbum homónimo de 1978: allí cantaba partes de la canción arrastrándose boca abajo delante de la batería de Jerry Marotta, con los movimientos subrayados por una retícula de luces intermitentes. También la tocó en la gira de 1980, dedicada a su tercer disco homónimo, agrupada en el repertorio con «Mother of Violence» y «Humdrum», publicadas ambas originalmente en sus dos primeros álbumes en solitario. Por último, la recuperó en la Warm Up Tour de 2007, en cuyo repertorio pudieron opinar los seguidores inscritos en su Full Moon Club.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Que significa

No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.

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